Del 10 al 12 de marzo de 2026, la Consorcio SkillAIbility reunidos en San Sebastián (España) para su Asamblea General, organizada por Tknika. La reunión marcó un momento importante en el ciclo de vida del proyecto, al reunir a socios de toda Europa para revisar los avances, armonizar las próximas actividades y prepararse para la próxima fase de ejecución.
La reunión se centró en una cuestión central: ¿cómo pueden desplegarse las tecnologías digitales emergentes, como la IA, la automatización, la realidad virtual y la realidad aumentada, de manera que se refuercen las capacidades humanas en lugar de marginar a los trabajadores?
Sentar las bases de la industria 5.0
La ambición del proyecto es clara: ayudar a los empleadores, los trabajadores y los responsables políticos a adaptar las tecnologías digitales a las tareas humanas, detectar las carencias de capacidades y diseñar mejores itinerarios de formación e inclusión. SkillAIbility tiene por objeto proporcionar criterios de evaluación, patrones de complementariedad entre las tareas y la tecnología, viajes de los usuarios, principios de diseño tecnológico, recomendaciones políticas, programas de formación y espacios controlados de pruebas tecnológicos para apoyar la transición a la industria 5.0.
Durante la reunión, los socios examinaron los avances en todos los paquetes de trabajo, desde la modelización de las necesidades y el desarrollo de criterios hasta el diseño de la fábrica de aprendizaje, el diseño de tecnologías centradas en el ser humano, los proyectos piloto, el trabajo político, la comunicación y la gestión de proyectos. Las conclusiones preliminares presentadas durante las sesiones muestran una creciente necesidad de capacidades híbridas que combinen los conocimientos técnicos con capacidades digitales, cognitivas y analíticas. También refuerzan un principio clave del proyecto: en la fabricación, la IA debe apoyar la toma de decisiones humanas y el desempeño de las tareas, y no simplemente sustituir a los trabajadores.
Situar a los trabajadores en el centro
Monica Rossi, del Politecnico di Milano, investigadora principal y coordinadora del proyecto, explicó que el proyecto tenía por objeto utilizar la inteligencia artificial, la realidad virtual y la realidad aumentada para apoyar la mejora de las capacidades de los trabajadores, prestando especial atención a los grupos que a menudo se pasan por alto en la transformación digital, como las personas mayores, los trabajadores poco cualificados y las personas con discapacidad. En el punto medio del proyecto, Rossi señaló que uno de los logros más significativos hasta la fecha ha sido una mejor comprensión de los retos concretos a los que se enfrentan las industrias a la hora de crear lugares de trabajo accesibles. Entre ellas figuran la necesidad de herramientas de apoyo, como exoesqueletos para el empoderamiento físico y aplicaciones basadas en sensores para apoyar a las personas con movilidad reducida, así como mejores metodologías para evaluar las carencias de capacidades y definir itinerarios adaptados a los diferentes perfiles de los trabajadores. También señaló la aparición de cuatro vías de proyecto clave — inclusividad, simbiosis, aumento y empoderación- como conceptos centrales para comprender cómo puede diseñarse en la práctica la colaboración entre el ser humano y la IA.
Del marco conceptual a las vías prácticas
Uno de los temas principales de la asamblea general fue el desarrollo continuo de la Marco de SKillAIbility. Las presentaciones mostraron cómo el marco integra las necesidades, ontologías, taxonomías, flujos de trabajo y ejemplos prácticos en un punto de referencia compartido para el proyecto. También introduce las cuatro vías que ahora estructuran gran parte del pensamiento de SKillAIbility:
- Inclusividad, centrado en la accesibilidad, el apoyo multimodal y la interacción con los andamios
- Aumento, donde la tecnología mejora el rendimiento de las tareas humanas, preservando al mismo tiempo el control humano
- Simbiosis, en el que los seres humanos y la IA colaboran a través de la colaboración y la interacción adaptativa compartidas
- Empoderamiento, priorización de la autonomía humana y los conocimientos especializados con una intervención mínima del sistema
Estas vías están sirviendo de base para el trabajo sobre el desarrollo de criterios, el diseño de factorías de aprendizaje, la planificación piloto y la futura hoja de ruta.
Fábricas de aprendizaje, proyectos piloto y diseño centrado en el ser humano
Otro tema clave de la reunión fue el papel de las factorías de aprendizaje como entornos para probar y enseñar los principios de la industria 5.0. El proyecto utiliza factorías de aprendizaje no solo para enseñar capacidades técnicas, sino también para explorar cómo los trabajadores pueden interactuar con seguridad y confianza con los sistemas basados en la IA de manera inclusiva y accesible.
El consorcio también revisó la situación de los casos de uso piloto. Entre ellas se incluyen aplicaciones como capas de control basadas en gestos para sistemas industriales, montaje guiado por RA, tutoría técnica basada en LLM para el mantenimiento de turbinas eólicas en EFP y fábricas de aprendizaje de impresión 3D inclusivas. Los casos de uso ya están ayudando al consorcio a conectar conceptos abstractos como el aumento y la capacitación con escenarios prácticos en entornos industriales y educativos.
Además, los debates reforzaron la importancia de diseñar tecnologías y modelos de organización del trabajo centrados en el ser humano que salvaguarden la autonomía de los trabajadores, apoyen las diversas necesidades y garanticen que los sistemas de IA sigan siendo transparentes y responsables. La presentación puso de relieve principios como la preservación de una intervención humana significativa, el diseño para una confianza calibrada, la evaluación de los resultados humanos más allá del rendimiento del modelo y la garantía de que la accesibilidad se convierta en norma en lugar de excepcional.
A medida que el proyecto entre en su próxima fase, los trabajos futuros seguirán centrándose en una ambición fundamental: garantizar que la transición a la Industria 5.0 no solo sea tecnológicamente avanzada, sino también centrada en el ser humano, inclusiva y empoderadora.


