En el panorama de la fabricación, en rápida evolución, la integración de los robots colaborativos (cobots) no consiste en sustituir a las personas, sino en permitirles trabajar de manera más inteligente, segura y eficiente.
En el Centro de Competencia MADE de Milán, uno de los centros piloto del proyecto SkillAIbility, investigadores e ingenieros están probando cómo el ensamblaje colaborativo impulsado por la IA y la robótica puede crear espacios de trabajo inclusivos, especialmente para los trabajadores de más edad, las personas con limitaciones físicas o las personas en proceso de reciclaje profesional.
La robótica colaborativa en acción
El piloto MADE simula una línea de montaje de horquilla de motocicleta que utiliza:
- Vehículo de guía autónoma (VGA): Desplaza componentes pesados al puesto de trabajo de forma autónoma.
- Robot colaborativo de gran tamaño: Ayuda a levantar y sujetar la horquilla de la motocicleta durante el montaje, eliminando la carga física y reduciendo el riesgo de lesiones.
- Dos cobots más pequeños: Llevar a cabo acciones delicadas y repetitivas para ayudar a los operadores humanos con la gestión de secuencias y el posicionamiento de piezas.
A diferencia de los robots industriales tradicionales que operan detrás de las jaulas, todos estos cobots funcionan de forma segura en entornos abiertos, gracias a sensores inteligentes y a un control del movimiento consciente de las personas. Esto no solo garantiza la seguridad de los operarios, sino que permite a los trabajadores guiar y programar físicamente robots sin hacer que la interfaz sea más accesible y fácil de usar.
Beneficios centrados en el ser humano
Según Matteo Barbarossa, que dirigió la manifestación en MADE, «Los robots colaborativos ayudan a mantener posiciones posturales correctas, eliminan tareas peligrosas y permiten al operador seguir participando plenamente en la toma de decisiones«. Los cobots se integran donde la presencia humana añade valor y se retiran de tareas peligrosas o monótonas.
Contexto y perspectivas
Se prevé que el mercado mundial de robots colaborativos crezca en 32% CAGR, que alcanzará más de 12 000 millones EUR de aquí a 2030 (fuente: Marketsandmarkets). Con su capacidad para compartir espacios de trabajo de forma segura y adaptarse a los flujos de trabajo humanos, los cobots están preparados para convertirse en una tecnología central en las fábricas mejoradas por la IA del futuro.
El proyecto SkillAIbility tiene por objeto crear marcos sólidos e inclusivos para la adopción responsable de la IA y la robótica en la fabricación, especialmente en contextos como las factorías de aprendizaje, en las que la simulación, la formación y la mejora de las capacidades pueden tener lugar en entornos de bajo riesgo y del mundo real.
Al combinar el rendimiento técnico con el impacto social, SkillAIbility está redefiniendo lo que significa trabajar con máquinas, no contra ellas.


